Intervención de la diputada Leslie Hendricks, del 15 de septiembre de 2016

Diputada Leslie Hendricks Rubio, presidenta de la Comisión de Desarrollo Familiar y Grupos Vulnerables, e integrante de la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Diputada Leslie Hendricks Rubio, presidenta de la Comisión de Desarrollo Familiar y Grupos Vulnerables, e integrante de la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Intervención de la Dip. Leslie Angelina Hendricks Rubio, con motivo del aniversario de la Gesta Heroica de nuestro país.

Un día como hoy, hace 206 años, se gestaban ya las juntas de Querétaro con miras a iniciar un movimiento armado insurgente que diera fin a la opresión de la Corona Española ante la abdicación de Fernando VII a favor de Carlos IV por la intervención de José Bonaparte, y con ello, cambiar el rumbo de la entonces llamada Nueva España.

Un día como hoy, pero de 1810, se vislumbraba el renacer de un nuevo país. De una nueva sociedad. De una nueva forma de gobierno. De una nueva nación a la que hoy todos conocemos como México.

Es así, que mientras se desarrollaba la Guerra de Independencia y México se cubría de sangre y gloria; de forma paralela, grandes mexicanos como José María Morelos y Pavón, tomaban el trascendente papel de Órgano Legislativo para convocar a la Junta de Chilpancingo en 1813 y dar paso al Proyecto de Constitución de Apatzingán (en el que participó, por cierto, Don Andrés Quintana Roo en representación del Estado de Puebla), y cuyo texto sería conocido como “sentimientos de la nación”, recogiendo 22 principios fundamentales dentro de los que  destaco los siguientes: independencia nacional; intolerancia religiosa; soberanía popular; división de poderes; nacionalismo; igualdad de todos ante la ley; democracia; Derechos Humanos…

Sin embargo, a la llegada de un conservador como don Agustín de Iturbide a las filas de los insurgentes, los principios plasmados en los dos primeros órganos legislativos del movimiento de independencia, perdieron su origen liberal, democrático y federalista, para dar paso al “Plan de Iguala” cuya única virtud fue la de unificar a los líderes independentistas, para crear el Ejercito de las Tres Garantías, pero proponiendo un gobierno monárquico constitucional a favor de Fernando VII impuesto por los grupos conservadores.

Para 1823, a la salida del conservador Iturbide del Gobierno Trigarante, se dio paso al primer triunvirato del México independiente a cargo de Don Guadalupe Victoria, Pedro Celestino Negrete y Nicolás Bravo.

A través de este triunvirato se sientan las bases del sistema de división de poderes y surge el Poder Legislativo, ya que el día 17 de junio de 1823 se expidió el decreto que contenía las reglas para la elección del congreso constituyente de los Estados Unidos Mexicanos, quienes serían los encargados de redactar la Primer Constitución Federal Mexicana de 1824.

Han pasado ya 206 años en los que nuestro país ha tenido diversas etapas, naciendo como un estado liberal y federal, con gobiernos centralistas intermedios comandados por grupos conservadores que, sin duda, poco han abonado al desarrollo nacional, y mucho han entorpecido nuestro crecimiento como nación.

Han pasado ya 206 años, desde el inicio de la lucha armada que naciera en Querétaro con Don Miguel Domínguez, Doña Josefa Ortiz de Domínguez, los hermanos Emeterio y Epigmenio González y el entonces oidor Ignacio Pérez; quienes, al ser descubiertos, no tuvieron más remedio que dar el aviso a los Generales Allende y Aldama dando inicio al levantamiento armado en Dolores Hidalgo, Guanajuato, convocado por el Cura Don Miguel Hidalgo.

Hoy, como hace 206 años, en Quintana Roo, vivimos tiempos de cambios, pero de cambios pacíficos a través del orden público y las leyes electorales que nos rigen.

Gracias a ello, a que hemos tenido legislaciones estatales rígidas e instituciones electorales sólidas, vivimos tiempos de democracia participativa, de democracia plena. Sin ellas, sin un marco jurídico y sin instituciones electorales y gubernamentales forjadas a lo largo de 6 periodos gubernamentales anteriores, no hubiera sido posible contar con el gobierno de alternancia y el Congreso plural que hoy contamos.

Es por ello que, así como hace más de 200 años, Don Ignacio López Rayón y Don José María Morelos y Pavón, tuvieron la sensatez de no dejarse llevar por el arrebato de la lucha y la pasión violenta, para dar paso a la creación de normas jurídicas que coadyuvaran al desarrollo de la nación y a la armoniosa convivencia gregaria, es como hoy en día, nosotros como legisladores de Quintana Roo, como congreso constituyente permanente debemos actuar.

Hoy más que nunca, la sociedad civil y el parlamento, estamos llamados a ser los creadores de una alternancia política pacífica, coordinada y de beneficios para todos.

Hoy, como nunca antes, debemos portar con orgullo el origen quintanarroense de nuestro espíritu. El valor quintanarroense de nuestro Congreso y poner todo nuestro esfuerzo en no mancillar jamás desde esta tribuna el nombre que a todos nos ha heredado Don Andrés Quintana Roo.