Intervención de la diputada Gabriela Angulo Sauri, del 15 de septiembre de 2016

Intervención de la Dip. Gabriela Angulo Sauri, en representación de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional, con motivo de la conmemoración del ducentésimo sexto aniversario de la independencia de México.

Que se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la independencia y nuestra santa libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se abrieron los labios de la nación para reclamar sus derechos y empuñó la espada para ser oída, recordando siempre el mérito del grande héroe, el Sr. Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende.

Fragmento 23 del documento titulado “sentimientos de la nación” suscrito por José María Morelos y presentado el 14 de septiembre de 1813 en la Primera Sesión del Congreso de Anahuac celebrada en Chilpancingo, Guerrero.

Con el permiso del ciudadano presidente de la mesa directiva, del Primer Periodo Ordinario de Sesiones del Primer Año de Ejercicio Constitucional de la Honorable Décima Quinta Legislatura del Estado.

Ciudadanos diputados y diputadas integrantes de esta legislatura. Ciudadanos quintanarroenses que hoy nos acompañan en esta quinta Sesión Ordinaria. muy buenos días.

Es para mí un alto honor hacer uso de esta tribuna que representa la Soberanía del pueblo, para recordar la Gesta Heroica de hombres y mujeres que nos dieron Patria y libertad.

Hoy en esta Legislatura democrática recordamos y celebramos el ducentésimo sexto aniversario del Grito que diera el cura de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla, para luchar contra la tiranía virreinal de España, y reivindicar la soberanía para el pueblo mexicano.

Recordamos la conjunción de la valentía de Hidalgo y de Ignacio Allende, que motivo a todo un pueblo de lanzarse a la revuelta que marcó el inicio de nuestra Patria, el inicio de nuestra Gesta de Independencia, la lucha que habría de llevar a México a romper las cadenas de la esclavitud que era y a ser el país libre que es.

Recordamos también a José María Morelos y Pavón, un verdadero patriota que escuchó el llamado de su maestro Nicolaita Hidalgo, y sin otra cosa más que su fe en la justicia de la causa, formó un extraordinario ejército, convirtiéndose no solo en un estratega militar, sino que también bosquejó un diseño político pleno para una  totalmente nueva nación y la dotó, también, de una Constitución que estableció los principios que hasta hoy siguen siendo los pilares de nuestra república y que es la división de poderes, la igualdad ante la ley.

Así mismo recordamos la lucha libertaria, el valor y la convicción inquebrantable de hombres como Morelos mismo, como Hermenegildo Galeana, como Leonardo y Nicolás Bravo, de Mariano Matamoros, de Vicente Guerrero, de Guadalupe Victoria, de todos los que consumaron la independencia y que murieron para ver a nuestra patria libre de cadenas y ver a México erigirse soberano en el concierto de las naciones.

Este 16 de septiembre, los mexicanos celebramos lo que somos, y nuestro origen común que nos une. La gesta heroica de los héroes de la independencia, que hoy recordamos debe servir para unir a los mexicanos, para darnos libertad e igualdad, para hacernos ciudadanos de pleno derecho.

Ya que hablar de independencia es hablar de la soberanía materializada, es hablar del acto real más excelso por medio del cual el pueblo toma el poder y lo ejerce en plena libertad.

Todavía hay un largo camino por recorrer para llegar al México que soñaron los héroes que hoy recordamos y honramos con gratitud. En nuestro estado debemos de ponernos de acuerdo en los temas esenciales que permitan un desarrollo sustentable y de igualdad, y tener la generosidad, la madurez y la altura para definir una agenda mínima de temas que nos permita contribuir a alcanzar esos objetivos.

Para superar este desafío, es importante reconocer verdades simples. El que compartimos los mismos anhelos, por lo tanto, debemos juntos luchar por ellos.

Este 16 de septiembre, nuevamente, nos da la oportunidad para poner la mirada en nuestros anhelos, en lo que queremos hacer por México y por nuestro Estado.

Sumemos nuestras fuerzas para seguir transformándolo en el gran Estado que está llamado a ser. Trabajar por Quintana Roo es un privilegio sin igual. Es un privilegio indescriptible. Que la firmeza de convicciones y la valentía de Hidalgo, y de Morelos, y de Allende, y de todos nuestros héroes de la independencia, nos inspire siempre a ser mejores y a darlo todo por México, por Quintana Roo, por su bien y por el de los mexicanos.

¡Qué viva la independencia, qué viva México, que viva Quintana Roo!

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